Apego Seguro, base para un óptimo desarrollo de la personalidad

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Tanto las madres como los padres y cuidadores tienden a abrazar y acurrucar a los bebes desde su nacimiento ya que notan que esto los calma y reconforta. Esta necesidad de cercanía que tienen los niños muchas veces hace pensar a sus familias que se ha “acostumbrado a los brazos”, “que es manipulación” etc, pero dicha conducta se ha estudiado durante mucho tiempo llegando a importantes conclusiones.
Una relación de apego seguro, se debe fomentar desde el momento consecutivo al parto , siempre y cuando el estado de salud de la madre y el bebe lo permitan, ya que existe una directa relación entre la sensación de tranquilidad, ansiedad y temor del niño con la accesibilidad y capacidad de respuesta de su cuidador primario (figura más cercana con quien se establece el vínculo) quien por lo general es su figura materna.

Los niños durante la primera infancia deben sentirse seguros y comprendidos, cuando lloran están tratando de decir algo, siendo sus madres muchas veces las únicas en comprender la razón de su molestia y quienes les brindan una solución rápidamente. La tranquilidad que les entrega el saber que su cuidador primario está cerca, que los acepta y protege en cualquier circunstancia, favorece el desarrollo de una personalidad estable, segura y con alta capacidad de sociabilizar en el futuro.

“Un niño que sabe que su figura de apego es accesible y sensible a sus demandas les da un fuerte y penetrante sentimiento de seguridad, y la alimenta a valorar y continuar la relación” (John Bowlby).

 Está fuertemente demostrado que el apego durante el primer año de vida permite desarrollar en el niño mejores aptitudes para controlar el estrés, son capaces de formar relaciones más saludables, de mantener rutinas de estudio y tienen mejor autoestima. A diferencia de lo que podemos pensar, este gran vínculo de apego y dependencia en los primeros años se transforma con el tiempo en independencia, ya que los niños comprenden el mundo como un lugar seguro y accesible por lo que tienen menos temor de explorarlo.

5 Pasos para lograr un apego seguro

  • Entiende las señales de tu niño y su forma de comunicarse
  • Crea una base de seguridad y confianza para tu bebé
  • Responde a sus necesidades
  • Acarícialo, abrázalo, ríete y juega con él
  • Cuida de tu propio bienestar físico y emociona

¡No sientas que tu bebé te manipula, solo busca tu cercanía para sentirse protegido!