3 consejos post parto para una vida más fácil

Dar a luz a un bebé es un proceso suficientemente difícil en sí mismo, pero la vida después del parto, durante la cual tienes que aprender a cuidar de las necesidades de un nuevo ser humano, mientras tu cuerpo y tu psique atraviesan un sinfín de cambios, presenta sus propios retos. ¿Cómo adaptarte a una etapa que puede ser abrumadora, fatigante y aterradora al mismo tiempo que hermosa e increíble, sin perder la cabeza o la salud en el intento? Ya seas la nueva madre, o una persona cercana, estos consejos pueden ayudar a hacerte la vida más fácil.

  1. Pide favores en lugar de regalos: las personas de tu entorno querrán ayudarte, pero con frecuencia no sabrán exactamente cómo hacerlo. En general, lo que necesitas cuando tienes un nuevo bebé en casa no son ramos de flores ni más peluches, sino un poco de ayuda. Diles que te ayuden a cuidar al bebé para que puedas ir a la peluquería, que te ayuden con una carga de ropa para lavar, o simplemente que te permitan una hora de tiempo para ti misma, en la que puedas darte un baño, leer o cualquier otra cosa que desees hacer.
  1. Prioriza tu nutrición: recuerda alimentarte a horas regulares, así como ingerir algo saludable cada vez que alimentes al bebé, incluso si no sientes hambre. En lo que respecta a la comida, recuerda que no toda la comida rápida o preparada tiene que ser mala para la salud: abastécete con comida saludable y lista, y permítete pedir comida a domicilio si estás cansada y no quieres invertir energías en cocinar.
  1. No tengas miedo de delegar. Con frecuencia, las madres recientes tienden a poner sus necesidades en último lugar. Pide a un miembro de tu familia que te ayude con la limpieza, a contrata a alguien por unas horas a la semana. No te fijes expectativas poco realistas con respecto al estado de la casa y las tareas domésticas, y fija límites en lo que otras personas pueden esperar de ti en estos momentos, por ejemplo, estableciendo horas para recibir visitas, y no permitiendo que otras personas alteren tus horarios y los del bebé.

Confía en tus instintos, y toma todos los consejos (incluso éstos) con el criterio de saber cuáles funcionan para ti y cuáles no. Pero sobre todo, ten paciencia: el proceso puede ser largo y cansado, pero estará lleno de hermosas sorpresas y aprendizajes.