DÉFICIT ATENCIONAL O NIÑOS ABURRIDOS?

0
88
deficit atencional o niños aburridos
ads3

Según La ciencia cerca del 10% de los niños tienen déficit atencional con hiperactividad, pero una serie de estudiosos en el tema aseguran que la cifra es mucho menor o prácticamente nula.

La medicina define el déficit atencional como una condición que dificulta la concentración y que está acompañada de problemas conductuales. La mayoría de los niños catalogados dentro de esta condición tienen a conversar mucho en la sala de clases, perder sus útiles escolares, tener muchas anotaciones negativas, quejas de padres, profesores, pareciera que están en la luna, a veces no responden cuando les hablan, tienen poca capacidad para seguir instrucciones, se distraen con estímulos irrelevantes y no pueden estar mucho tiempo sentados. ¿A cuántos de estos niños el colegio los ha enviado a evaluaciones neurológicas, psicopdagógicas y muchas veces han “obligado” a los padres a medicarlos? ¿Será necesario medicar a un niño de 4 años para que ponga atención?. Las nuevas corrientes de manejo en el tema dicen que medicar a estos pequeños es como tratar un infarto cardiaco con analgésicos.

Por ejemplo, si un adulto no logra conciliar el sueño, tiene dos alternativas, la más fácil es tomar un fármaco inductor del sueño lo que hará que en 40 minutos esté plácidamente durmiendo (generando dependencia), o buscar el causal de esto, intentar relajarse hasta lograr dormir, esto sin duda puede tomar más tiempo pero se hace de manera autónoma sin ayuda externa y es un aprendizaje que podemos utilizar de por vida sin la necesidad  de intoxicar nuestro cuerpo. En el caso de los niños caemos en lo mismo, para un profesor es mucho más cómodo tener 45 minutos a todos los niños literalmente “planchados” en sus sillas, sin que ninguno se levante, y teóricamente poniendo atención, pero el aprendizaje no se da solo escuchando ¿Qué sucede con las inquietudes, con las ganas de explorar?. El sistema educacional actual es de tipo “bulímico”, a los niños se les enseña a retener y retener conocimientos hasta el día de los exámenes donde “vomitan” lo teóricamente aprendido para luego salir por la puerta y olvidar todo.

Es muy probable que estos niños tengan un pensamiento mucho más rápido que el ritmo de la clase y que por eso pierdan la atención, simplemente se aburren. Es hora de descubrir lo que realmente lleva a estos pequeños a la distracción e impulsividad para realizar un manejo correcto ya que esta condición puede ser causada por diferentes factores, como  aburrimiento, alteraciones metabólicas u otros.

Parece interesante contarles el caso de dos niños:

1.- Un pequeño de cuarto básico el cual comenzó con severos problemas de conducta en las clases de matemáticas, tiraba papeles, de paraba de su silla y molestaba a sus compañeros. Su madre fue citada para que asistiera a un especialista y lo medicara porque era un problema para la clase, asistió al profesional y éste solicitó que lo llevaran a las clases de matemáticas de sexto básico. ¿Cuál fue el resultado? Puso atención, estaba tranquilo y muy interesado. Este niño simplemente estaba aburrido ya que su cerebro iba mucho más rápido que la clase y no era un desafío para él lo que es indispensable en el proceso de aprendizaje.

2.-  Un niño de 13 años el cual llevaba más de un año en tratamiento con medicamentos asiste a un especialista quién solicita exámenes de sangre los que arrojaron como resultado difícil de hierro, esto causa fatiga y falta de atención. Este pequeño fue mal manejado durante más de un año (lo que necesitaba era un suplemento de hierro, cambios en la alimentación y no metilfenidato “Ritalin”) porque su evaluación anterior al igual que la de muchos otros niños fue déficit atencional.

Cambiar el paradigma, diferenciar entre un caso y otro sin duda es una tarea difícil que tanto padres, médicos y profesores deben lograr. Actualmente estamos atrapados en excesivos diagnósticos de trastorno de déficit atencional e inmedida prescripción de fármacos como el Ritalin.

ads4