7 Errores comunes de los padres que dañan la autoestima de sus hijos

errores que dañan la autoestima de los niños

¿Qué es la autoestima?

La autoestima es el valor que nos asignamos, indica cuan satisfechos estamos con lo que somos en comparación a lo que nos gustaría ser. Esto tiene directa relación con la capacidad que tenemos para luchar por nuestras creencias, metas y felicidad.

La autoestima en los niños se desarrolla como resultado de diversas interacciones:

–  Socialmente influye la relación que tiene con su entorno.

– Académicamente está relacionada con el esfuerzo y logros escolares.

– Familiar, este aspecto nos indica cómo se siente el niño dentro de su núcleo, la participación que tiene dentro de su familia y el grado de aceptación o rechazo por parte de sus padres.

– Corporal, tiene relación con cómo se siente el niño con su aspecto físico y condición o aptitudes físicas. En culturas donde existen prototipos establecidos de belleza es muy importante lograr la aceptación propia sin importar los cánones generales.

– Autoestima Global, corresponde a cuan feliz está el niño con su persona, involucrando todas sus virtudes y defectos.

Desarrollar una buena autoestima desde pequeños es fundamental ya que esta será el motor que impulsará a los niños a luchar por sus ideales, explorar, conocer y aprender, tomar riesgos y enfrentarse al mundo felices, sintiéndose capaces, aceptados, valorados y sobre todo queridos. Para lograr esto el apoyo las enseñanzas familiares son fundamentales.

¿Cómo se comportan los niños con baja autoestima?

En ocasiones los niños se autoexcluyen y marginan de actividades grupales, encuentros con sus pares, algunos tienen un alto ausentismo escolar o evitan y buscan excusas para no participar de deportes en el colegio, en otros casos vemos niños que mienten, culpan al resto por sus actitudes, se resguardan en un actuar violento y confrontacional  o por el contrario se vuelven en extremo tímidos.

7  errores que comenten los padres y que pueden afectar gravemente  la autoestima de sus hijos:

En ocasiones sin querer podemos dañar la autoestima de nuestros hijos en el día a día lo que no ocurre necesariamente a través de golpes sino que en actitudes mucho menos notorias pero igualmente perjudiciales como por ejemplo:

1.-  Sobreexigir y presionar a los niños

Cuando un niño aprende a contar hasta 10, los padres sin duda se enorgullecen pero es probable que comiencen a presionarlo para que lo haga hasta 20, 30, 40 o 50 en muy poco tiempo sin dejar que el niño practique y utilice lo ya aprendido. Frente a esta presión es posible que el pequeño se frustre y no quiera seguir aprendiendo o se escape cada vez que sienta que harán que repita una y otra vez los números.

2.- No aceptar los errores

Cuando un niño comente un error, debemos hacerlo saber  para que sea asumido y mejorado posteriormente. Los errores son un mecanismo de aprendizaje y es importante que los niños lo sepan ya que tanto ellos como los adultos son imperfectos. Cuando los pequeños sienten que sus padres nunca se equivoca, se sentirán muy criticados y es posible que se piensen no ser merecedores de cariño por lo que nunca debemos juzgar o castigar un error de nuestros hijos por el contrario, tenemos que conversar sobre lo ocurrido y hacerle ver que pase lo que pase nuestro amor es incondicional.

3.- Olvidar la palabra “Felicitaciones”

Es muy común que los padres critiquen a sus hijos cuando algo no sale bien, sin embargo cuando han logrado por ejemplo una buena nota en el colegio, pasa desapercibido ya que es “su deber y obligación” sin ver el gran esfuerzo que hay detrás de esa calificación.

4.-  No dar tiempo para el aprendizaje

En ocasiones los niños se esfuerzan por hacer las cosas bien o como lo hacen sus padres, sin embargo muchas veces esto no ocurre y el resultado según sus papás no es el “optimo” por lo que no es clasificado como una tarea lograda, actuando de esta forma desacreditamos a nuestros hijos y limitamos su experiencia.

5.-  Comparar

Un clásico es “Mira a tu hermano, el lo hace mejor” “¿Por qué no eres como tu amigo?” . Las comparaciones solo logran un sentimiento de inferioridad en los niños ya que no valora su individualidad. A la larga esto desencadena problemas de convivencia y envidia.

6.- Etiquetas

“Peleador”, “llorón”, “gordo”, “flaco”,  “malo”, todas estas etiquetas marcan a los niños lo que hace que aquel llamado “peleador” siempre tome actitudes violentas ya que asumirá ese rol a pesar de no querer hacerlo.

7.- Anularlo y hacer las cosas por él

Es muy común que los padres hagan las tareas escolares de sus hijos. Cuando por ejemplo la mamá explica una actividad y el niño no la entiende, es ella quién desarrolla la tarea en su nombre para ser presentada por su hijo al día siguiente. Más temprano que tarde, este pequeño sentirá que no es capaz de hacer las cosas por si mismo y pensará que siempre deberá depender de otra persona para que las haga.