¿MAMÁ ESTAS LISTA PARA EL JARDÍN?

Felicidad, ansiedad, tristeza, miedo son algunas de las sensaciones que pueden experimentar cuando llega el primer día de jardín… Decimos “pueden” porque muchas veces no solo los niños las experimentan sino que también sus padres, sin embargo esto es algo normal en ambos casos durante los primeros días de adaptación.

¿Cómo preparar el primer día de clases?
Es importante no generar un caos en la casa, lo ideal es que el niño no sienta un alboroto especial en su familia, intenta preparar junto a tus hijos los materiales que deben llevar, la ropa, mochila etc con la finalidad de que todos estos nuevos artículos sean un poco más familiares al llegar el gran día.

Organizar las horas de sueño es a veces el gran dolor de cabeza de los padres, lo ideal es generar una buena rutina un par de semanas antes de comenzar jardín siendo muy importante que lo hagan de forma natural sin insistir en “debes dormir temprano porque vas a ir al jardín” ya que esto generará ansiedad y trastornos del sueño.

Es muy común que el primer día de jardín el teléfono suene incesantemente, los abuelos, tíos,
amigos, todos quieren ser parte de este gran momento y desean hablar con el protagonista.
Lamentablemente lo recomendable es que esto no sucedas ya que con cada llamado el niño aumenta su ansiedad, sus nervios y en ocasiones lo atemoriza.

Recuérdale que cuando sea la hora de salir, siempre estará alguien esperándolo e intenta no demorar en recogerlo para evitar que se sienta “abandonado”.
Es vital que el niño sienta el interés de sus padres, durante los primeros días, pregúntale que actividades realizó, vayan juntos a conocer la sala, su escritorio etc.
Recuerda que los niños crean lazos con sus pares de forma natural, no lo obligues a “buscar amigos”.

Por último recuerda ser empática, apoya a tu hijo y no olvides que lo desconocido en ocasiones asusta.
Cuéntale que tú también pasaste por eso y que cada día será más divertido.