#MINSAL SIN RELLENO

Antes de opinar que esta columna está escrita por una “madre que se cree perfecta”, “nazi de los pezones” o “talibana de la teta”, te pido que leas los motivos por los que como lactivistas nos oponemos a la entrega de relleno por parte de los Cesfam.

Minsal encargó un estudio a Inta sobre el uso de leches adaptadas para lactantes el cual se encuentra inconcluso por falta de voluntarios para el estudio. A pesar de ello, se consideró necesario entregar leches adaptadas de primera etapa (relleno) en determinados casos: Madres con VIH, tratamientos farmacológicos no compatibles con lactancia (son los mínimos), madres drogadictas y niños en situación de abandono. Salvo la incompatibilidad farmacológica no hay mayor discusión al respecto, se comprende la necesidad. En cuanto a los medicamentos la mayoría son compatibles con lactancia, pero los profesionales de la salud que no han realizado estudios específicos en lactancia lo desconocen.

Como último punto se incluyó la hipogalactia, llamada así a la sensación de falta de producción de leche, pechos vacíos, o creencia de que el bebé queda con hambre. Todo lo anterior muy subjetivo y en su mayoría fácilmente solucionable con intervención de personal capacitado en lactancia materna. Gracias al revuelo en redes sociales, expertos en lactancia, madres empoderadas y lactivistas esta indicación final se retiró.

Este plan piloto iniciará una segunda etapa en Santiago occidente, el punto en discusión ahora es que se dará un tarro de Nutrilon a las madres cuyos hijos tengan un bajo incremento ponderal en el peso, para ello se requiere un consentimiento informado, punto que retomo en el párrafo siguiente. La solución al bajo incremento de peso NO SIEMPRE, es dar relleno, la mayor parte del tiempo se corrige con un buen acople, cirugía de frenillo sublingual, ofrecer el pecho libre demanda, sin horarios ni restricciones, vaciado del pecho en cada toma, descartar alergias alimentarias, retirar chupetes entre otras medidas. Para ello es necesario que intervenga un(a) especialista en lactancia, ya que ni pediatras, ni matronas, ni enfermeras reciben formación específica en lactancia durante sus estudios universitarios de pre o post grado. El Minsal se comprometió a capacitar personal para realizar estas asesorías, sin embargo, no dispuso de recursos para ello, ni se ha conformado, si quiera el comité de lactancia ni se cuenta con los elementos necesarios para realizar dichas asesorías.

Ahora bien, con respecto al consentimiento informado, quienes hemos estudiado sobre lactancia materna tenemos muy claro que cada mamadera de relleno es un paso más lejos de la lactancia exclusiva, como este plan piloto entrega 1 tarro y sin ninguna asesoría específica, al terminarse dicho tarro la “beneficiaria” estará más lejos de retomar la lactancia materna, y con las dificultades económicas que conlleva la compra de leche adaptada, por un lado. Por otro lado, cualquier efecto secundario del uso de dicha fórmula láctea será responsabilidad exclusiva de la madre que consintió la entrega de Nutrilon.

El Estado chileno está comprometido, a través, de su programa Chile Crece Contigo, a fomentar la lactancia materna, incrementando los índices de lactancia materna exclusiva en casi todo el país, por lo que llama poderosamente la atención que se tomen decisiones que se alejan completamente de las políticas públicas de fomento de lactancia materna.

Ante el primer signo de alerta consulta a una asesora de lactancia, estos signos son ictericia, grietas en los pezones, bajo incremento de peso, sensación de no tener leche, cólicos, bebé que “pelea” con el pecho, dolor al amamantar. Existe asesoras y monitoras de lactancia en todo el país y muchas realizan su labor de manera gratuita.

Paula Miranda Olivos.